DAMNATION FEST 2016- LEEDS, INGLATERRA

Un año más, volvíamos a Leeds con el firme propósito de disfrutar de uno de los mejores festivales indoor que se celebran en todo Europa. Volvíamos de esta manera hasta el Damnation Fest, hasta su laberíntica ubicación universitaria, hasta la negrísima iglesia que año tras año nos da la bienvenida y como no, hasta un cartel diseñado para el más exigente de los paladares. Esta vez, los platos fuertes serian Electric Wizard, Abbath, Enslaved y Cult Of Luna interpretando su último Mariner al completo. Demasiada calidad para una sola jornada de Metal sibarita.

Mucho antes de que los grandes nombres apareciesen por Leeds, comenzaríamos el salvaje maratón con Attan descorchando el escenario Terrorizer. Ellos se encargarían de dar el pistoletazo de salida a esta edición de 2016, con un hardcore incendiario, protagonizado por un frontman que tan pronto se tiraba sobre el público, como se ponía a trepar por los laterales del recinto. Este enérgico arranque tendría su digna continuación con Kroh, un conjunto liderado por una espectacular rubia llamada Oliwia Sobleszek, quien nos recordaría poderosamente a Jinx Dawson de Coven. Su propuesta podría definirse como un correcto Proto Doom, en el que los continuos toques añejos, irían cimentando la correcta sensación general. 

Pasaríamos de puntillas por el rugiente Post Metal que andaban repartiendo Erlen Meyer desde el Eyeshore Merch stage, y terminaríamos en The Mine, contemplando uno de los primeros momentos inolvidables del día. Allí, sobre el pequeño escenario, Jayn H Wisienburg, más conocida como Darkher, nos regalaría algo así como una hora de emotivas atmósferasfantasmales. Acompañada por su marido al bajo-pertrechado como si acabase de tocar con Solstafir- la nueva diva de las sombras, repasaría de manera certera su primer Ep y unos cuantos pedazos de su monumental Realms. Conseguiría dejar el Damnation entero en gravedad cero, haciendo que mantuviésemos el aliento, frente a las tenebrosas sensaciones que era capaz de dibujar con su guitarra y voz. Llegará muy lejos, antes de lo que muchos se piensan.

Siguiendo con el derroche de talento femenino que el Damnation había preparado para nosotros, acudiríamos a la llamada de la nueva sensación venida desde Portugal, la siempre emotiva puesta en escena, de los Sinistro de Patricia Andrade. La cantante volvería a dar buena cuenta de sus poderosas dotes actorales, agitándose como un mimo siniestro, que tan pronto gritaba, como susurraba o lloraba. Su interpretación siempre confiere un par de puntos extra a las elegantes melodías Doom que van trazando sus compañeros. Una vez hubieron terminado con el insostenible magma interpretativo que acostumbran, correríamos raudos y veloces, para no perder detalle del siguiente combo con impresionante fémina al frente que el plantel nos regalaba.

Ni tan oscura como Darkher, ni tan expresiva como Patricia de Sinistro, pero con una voz capaz de enmudecer un festival entero. Así es Cammie Gilbert, la espectacular cantante con que cuentan los tejanos Oceans of Slumber, quien volvería a deslumbrar por el bello tono soul de sus cuerdas vocales y por la magnética presencia que atesora. El combo volvería a marcarse su desquiciada versión de Moddy Blues, y una buena parte de su celebérrimo Winter, uno de los grandes trabajos que nos ha dejado este 2016, consiguiendo ser recordados al final de la jornada, como otro de los puntos álgidos para los espectadores más exigentes.

Haríamos en este punto, un pequeño paréntesis en lo que a contemplar mujeres al volante se refiere, y nos decantaríamos por el elegantísimo Post Metal de los británicos Bossk. Su interpretación iría en absoluto crescendo, comenzando con sus momentos más atmosféricos, y desembocando en las partes más definitivamente Sludge que esconde su sonido. Demostrarían una vez más, como en su campo de acción siguen teniendo pocos rivales, aunque nunca hayan llegado a ser un nombre reconocible fuera de las islas británicas.

En una liga muy diferente, actuarían los célebres suecos que tenían por misión dinamitar el escenario Jaggermaister. Cult Of Luna traerían hasta el Damnation una propuesta tan exquisita como exclusiva, contando con el concurso de Julie Christmas para interpretar su último Mariner en directo, y volvernos a convencer de que el cetro del Post Metal mundial, lleva años planeando sobre sus cabezas. La representación acabaría siendo gloriosa y perfecta, con las sombras tan marcadas como nos suelen acostumbrar los de Umea, pero con el encomiable añadido de la señorita Christmas, absolutamente desatada. Resultaría toda una experiencia contemplarla a unos pocos metros, saltando, gritando y rompiéndose el vestido, como si de una niña pequeña con bata se tratara. La intensidad de la pequeña vocalista newyorkina, encajaría de manera perfecta dentro de la habitual rectitudescénica que suelen atesorar los COL, con el lúgubre marinero brillando por todas y cada una de sus esquinas, al tiempo que íbamos digiriendo el mejor show del festival entero.

Una vez nos hubieron dejado extasiados y satisfechos, la segunda parte del festival comenzaba, ya sin póker femenino que degustar, pero con un encomiable elenco de bandas por delante. Comenzaríamos con sus satánicas majestades Akercocke, regresando hasta Leeds.

Desde la última vez que los pude ver en el Underworld de Londres, celebrando sus 10 años como banda, muchas cosas han cambiado en la formación inglesa. En aquellos tiempos se encontraban en el cenit de su carrera, luciendo sus elegantes trajes y habiendo lanzado  el aclamado “Antichrist” hacia pocas fechas. Esta vez sin embargo, nos toparíamos con una banda envejecida, que daba la sensación de haberse reunido unos días antes para ensayar, sin la tremenda puesta en escena que gastaban en aquellos momentos, pero sin dejar de resultar tremendamente interesantes desde el punto de vista musical. Interpretarían un buen repertorio con temas de casi todos sus trabajos, incluyendo más de un retazo para descolocar al oyente. Cuadrarían una correcta actuación, lejos de la poderosa sombra que un día eran capaces de desplegar.

El siguiente elemento en saltar –literalmente- sobre Leeds, sería el carismático Abbath, quien presentaría en el Damnation, en fecha exclusiva para el Reino Unido, su primer y aclamado trabajo. No faltarían las clásicas monerías del ex líder de Inmortal, como el momento de pedir cómicamente los gritos cómplices del publico, o cuando le dio por lanzar una botella al publico o cuando ejecutó su archiconocido paso del cangrejo.

Sonaría peor de lo que le correspondía por importancia , aunque sería de necios negar lo mucho que moveríanal publico allí presente, los “Winterbane” “One By One” o “All Shall Fall”.Noticiable desde el punto de vista de la anécdota, sería la impresionante bronca que le montaría a su técnico de sonido desde el escenario. Otro momento en el que uno no sabía muy bien, si reír o llorar.

Mucho más sólidos en todos los aspectos, se mostrarían sus compatriotas Enslaved, que llegaban hasta Leeds para celebrar sus 25 años de exquisiteces musicales. Ellos serían sin duda, otro de los evidentes ganadores del día. Recorrerían con absoluta naturalidad todas sus etapas, recordando el Frost a lomos de “Fenris”, el Vertebrae con “The Watcher” y el Ruun con el tema que daba titulo al redondo. Su último In Times tendría un pequeño protagonismo sobre el resto de cortes, demostrando certeramente, como son una banda que ha sabido evolucionar con los años, sin tener que perder una gota de identidad por el camino. En un lateral del escenario, junto a mi, los miembros de Oceans of Slumber se pasarían el bolo entero vitoreando a sus compañeros de gira, dejándome para el recuerdo, una bonita estampa de compañerismo.

Concluiríamos el Damnation de este año, con otro combo especialmente celebre en tierras inglesas, e innegablemente iconico dentro del Doom Metal de corte funesto. Remataríamos por todo lo alto con los Electric Wizard haciendo temblar el escenario grande, con sus videos de hippies degollados, sus gloriosos graves distorsionados y su deliciosa esencia Sabbath.

Nos permitiríamos el último capricho antes de dar por cerrada la edición de este año, al crujiente ritmo que nos marcaban “Witchcult Today”, “Satanic Rites of Drugula” o “Funeralopolis”, con la que finalmente quedaríamos sepultados bajo varias toneladas de watios. Sería una perfecta misa negra, en la que se vindicaría el Doom como religión, se mostrarían tetas desde un viejo proyector y Electric Wizard volverían a mostrarse como capitanes del estilo más pesado que se conoce,  sirviendo de digno colofón, para la ceremonia que nos había llevado hasta Leeds. Tocaría comenzar a hacer planes de nuevo, para volver a asistir a la edición del 2017.